Buda decía en alguna de sus cuatro
verdades, que el apego es el origen del sufrimiento, y eso es cierto, digo, nos
aferramos a elementos finitos, a personas pasajeras, a eventos materiales cuya
duración está determinada por el tiempo. Tampoco puedo caer en un estoicismo
egoísta, pero sé que debo tomar consciencia de lo efímero de la existencia
humana, de que tan solo el alma es trascendental en la vida, un alma que no
veo, pero que siento.
Los cristianos actuales, bueno, ellos
dicen ser seguidores de Jesucristo, pero a mi ver no lo son, si de verdad
siguieran a su maestro serian personas llenas de bondad, así como vivió el
maestro, Jesús decía “a cada día le
basta con su propio afán” , pero los veo pasar preocupados con sus deudas, con
sus relaciones, con su futuro, incierto por lo demás, ocupados de un juicio
futuro que los aleja del presente, y lo que es aún más deplorable,
tergiversando a todas voces las enseñanzas de un sabio y valiéndose de su
nombre para discriminar e intolerar las creencias de los demás… “buscad el
reino de los cielo….Maestro, ¿Dónde está el reino de los cielos?, Jesús
respondió: El reino de los cielos está en el corazón del hombre…”
Los pedantes, los violentos, los necios,
todos tienen algo en común: su ignorancia ciega y dogmática, Venezuela es el
vivo ejemplo de lo que hablo, por un lago, la idolatría a Chaves, por otro, la
revuelta violenta por el pésimo orden social en la actualidad, pero no basta la
violencia ni las manifestaciones, ni los gases, ni los golpes para crear un
cambio social, es necesaria la cordura, la razón, la “revolución silenciosa”,
no se puede combatir el odio con odio, eso tan solo generara dolor, muerte y
más rencor en los corazones. Es triste la guerra, pienso que es horrible aunque
nunca he presenciado por mí mismo una guerra, pero es más pesaroso ver una
guerra interna, matarse entre hermanos por defender un ideal, es la más absurda
de las acciones humanas.
¿Qué es el bien? ¿qué es el mal? Acaso las
obsoletas palabras escritas hace siglos por la manos de alguien de dudosa
procedencia, o más bien será las palabras del cura corrupto que vive del dinero
del pueblo en palacios suntuosos mientras los verdaderos pobres mueren de
hambre y de frio cada día…¿Qué es el bien?¿qué es el mal? Acaso es lo que
publican los diarios cada día y juzgan sin cesar apoyando o refutando según la
conveniencia política del momento ¿Qué es el bien, que es el mal? Sera acaso
los cientos de sutras y salmos que cantan orgullosos en las plazas, mientras
detrás del telón esconden la codicia y el orgullo.
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